domingo, 19 de septiembre de 2010
Pasion de Gavilanes: Capitulo 3
-No se porque lo haces Gines, es una perdida de tiempo.
Sergio así lo pensaba mientras Eric le daba la razón a Gines en lo de conocer a aquella familia, tenía la curiosidad de saber si su hermana se había arriesgado por algo o había hecho el idiota.
-Dejame Sergi, yo no te digo nada cuando tu estas con Marisa.
-Eso no tiene nada que ver.
-¿A no?
Sergio se levanto sin terminar de cenar dando un portazo mientras Gines suspiraba y Eric recogia su parte.
-Crees que valdrá la pena.
-Creo que necesitamos esto para dejar que la herida cure.
Eric asintió y siguió con su limpieza mientras Gines miraba la foto de los cuatro en el salón, necesitaban cerrar ese capitulo de su vida, para siempre.
Al día siguiente cuando llego a la hacienda Raquel le esperaba en la puerta y otra vez, le paro la respiración con una sola mirada.
-Buenos días Gines.
-Buenos días.
Raquel sonrió, seductoramente a su parecer y lo condujo al terreno donde tenía que trabajar.
-La idea es hacer una casa para mi.
-Sería como vivir con tu madre pero con tu independencia.
-Exacto, tenemos tanto terreno, que lo mejor es hacer tres casas y cada una haga su vida, pero siempre cerca de nuestra madre.
Gines sonrió y empezo a pensar en como le haría su casa, pensaba en algo delicado y fino como ella pero con un toque de salvajismo.
-Vale, tengo una idea.
-Genial, te dejare trabajar y ya hablamos luego.
Raquel se acerco a él y le dio un beso en la comisura de los labios mirando como él cerraba los ojos para saborear el momento, igual que pocos segundos depués haría ella.
-Hasta luego.
-Adios.
Lo tenía en la palma de su mano...
jueves, 16 de septiembre de 2010
Pasion de Gavilanes: Capitulo 2
Eran muy poderosos y ricos.
Pero ahora eso no le importaba, tenía que saber quienes eran para ver de que clase de hombre se había enamorado su hermana.
Sergio pensaba que eran malas personas, avariciosas en busca de dinero mientras Eric prefería no opinar sobre el tema.
Gines era del pensamiento de que necesitaban pruebas para todo y por eso estaba allí, dispuesto a buscarlas.
Acercandose a la casa, se encontro con Eva, el ama de llaves, que le animo a pasar.
-Vengo a buscar empleo.
-¿Empleo?
-Si, se que buscan un peón de obra y yo soy peón.
Eva le sonrió y le hizo esperar mientras llamaba a la dueña de la casa para que lo recibiera, así que por fin podría conocer a alguien de la familia de Rafael Elizondo.
-¿Usted busca trabajo?
Gines siguió la voz que le llamaba cuando se encontro de repente con una mujer que le robó el aliento...
Alta, morena, guapisíma, era el sueño de cada hombre viviente y lo estaba mirando directamente a él.
-Eh...si, soy Gines Reyes.
-Raquel Elizondo, y dices que eres ¿peón?
-Si.
-Bien, estoy buscando uno para construir un establo nuevo para mis caballos.
-Oh, soy especialista en eso, he trabajado con mi padre y mi hermana mucho tiempo.
Al nombrar a su hermana Gines sintió una punzada de dolor que pronto aparco pero que no paso desapercibida a los ojos de Raquel.
-¿Hermana? No sabía que las mujeres hicieran esos trabajos.
-Si, murió hace unos días y era fantastica.
Raquel no creía en las casualidades, hasta ese mismo día pero ahora empezaba a pensar que aquel joven que la estaba volviendo loca tenía algo que ver con su venganza.
-Bien...empezaras mañana ¿te parece bien?
-Claro...hasta mañana.
-Hasta mañana.
Gines se marcho extrañamente excitado, esa mujer había despertado en él el deseo con sus curvas y la forma de sus labios al sonreir, tenía que saber quien era.
Mientras Raquel se sento en la salita pensando cuando vio un pequeño medallón en el suelo donde antes había estado el chico, corriendo intento alcanzarlo sin llegar a tiempo.
Entonces la curiosidad fue mayor y lo abrió para ver una foto de cuatro jovenes y la inscripcion "hermanos", Raquel enseguida reconocio a la joven, la había visto con su padre un par de veces.
-Es él...
Y a pesar de lo mucho que había despertado en ella ese hombre, iba a destruirlo lentamente ¿como? de la misma manera que esa joven había usado a su padre, enamorandolo para luego dejarlo y que se dieran cuenta con que familia estaban jugando.
El juego acababa de empezar.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Pasion de Gavilanes: Capitulo 1
-Comisario, no puede ser mi hermana.
-Lo siento, Gines.
Le dolía el corazón de solo pensar en su pequeña hermana muerta, Gines no era capaz de reaccionar, era como si tambien hubiera muerto.
Decían que había sido un accidente, en el coche de Rafa Elizondo, un incendio lo llamaban, pero Gines sabía que no era así, al fin y al cabo...
Estaba en el coche con su amante.
Por mucho que Eli lo escondiera el siempre lo había sabido, siempre había sabido que estaba con un hombre casado y mucho mayor que ella, pero la hacía feliz y eso era todo lo que Gines quería.
Hasta ahora...
Toda su mente tenía una idea extraña de asesinato, alguien había calcinado el coche con ellos dentro, de eso estaba seguro, algun enemigo poderoso...su propia esposa...
Lo averiguaría...
-Debes irte, Gines.
Cuando llego a casa, miro a sus hermanos, Sergio y Eric, que miraban la television mientras peleaban por las palomitas.
Solo pudo sentarse a mirarlos como si todo el peso del mundo cayera sobre él.
-Gines tío ¿que pasa?
-Ha pasado algo.
Esa fue la señal para que sus hermanos se pusieran serios, algo iba realmente mal...
-¿Que pasa?
-Eli...Eli murio...
Eric miro a su hermano esperando a ver la broma, mientras Sergio enfurecía, sabía que iba a pasar, lo sabía.
-Mierda...¡Mierda! ¡Maldita sea!
-Estaba en un coche calcinado junto a Rafa Elizondo.
-¡Lo sabia!
Sergio salio de casa a toda velocidad mientras Eric aguantaba las ganas de vomitar imaginando el cuerpo de su hermana calcinado...no podía...
Mientras Gines pensaba en la manera de descubrir la verdad, costara lo que costara lo conseguiría.
Entretanto en la casa Elizondo, las hermanas Raquel, Yurena y Carolina, planeaban la venganza contra la familia de la zorra que les había quitado a su padre.
-Los destruiremos.
Esa fue la promesa y de lo unico de lo que estaban completamente seguras...
martes, 14 de septiembre de 2010
Pasion de Gavilanes: Prologo
Pero habían decidido acabar toda la farsa que les rodeaba y contar la verdad de una vez para ser libres.
Rafa, un hombre adinerado, estaba casado con Dolores Elizondo y tenía sus pequeños tesoros, sus tres hijas, Raquel, Yurena y Carolina.
Eran la razón por la que Rafa no había sacado a Eli a la luz, pero ya estaba harto, necesitaba que ellas le entendieran y le apoyaran.
Mientras tanto Eli preparaba a sus grandes y temerosos hermanos, Gines, Sergio y Eric eran lo más parecido a unos guardaespaldas que había tenido y aunque a veces la molestaban se sentía muy orgullosa de ellos.
Aunque estaba segura que una vez que supieran que estaba embaraza la matarían y a Rafa seguro que tambien...
-Cariño lo haremos mañana por la noche.
-Tengo miedo de lo que pase cuando mis hermanos se enteren Rafa, o tu familia...
-No importa, cuidare de ti, lo prometo.
Eli lo abrazo fuerte contra ella, lo necesitaba más que nunca y ahora mismo agradecía poder tenerlo aunque fuera unos minutos.
-Tengo que irme, te vere mañana ¿vale?
-Vale, ten cuidado.
-Te quiero.
-Y yo a ti.
Rafa la beso tiernamente en los labios antes de subirse a su coche mientras Eli lo miraba con una sonrisa soñadora, sería feliz, por fin.
Pero todo cambio en un solo segundo...
Rafa fue sorprendido por un destello de luz que hizo que perdiera el control del coche y chocara contra un arbol.
-¡No, Rafa!
Eli corrió hacia él con el corazón encogido, llegando rapidamente al coche para verlo completamente inconsciente con la cabeza en el volante.
Cuando le tomo el pulso contemplo que había muerto.
-¡No!
Se acurruco a su lado abrazandolo sin querer saber nada del mundo ni darse cuenta de que el aceite del coche se estaba saliendo y había comenzado a provocar un fuego.
-Te quiero, Rafa...
Fueron sus últimas palabras antes de que las llamas los consumieran a los dos, quitandoles así su vida y su futuro en unos segundos...
sábado, 10 de julio de 2010
Notilla
El Caballero de la Rosa: Capitulo 32
Capitulo 32: Final
El viento se arremolino entre los tres mientras una sombra gutural se cernía sobre ellos.
Gines y Raquel unían sus manos en señal de que pasara lo que pasara, estarían juntos hasta el final.
Karsi los miro antes de centrar su mirada en Raquel, ella emanaba un poder que podía fácilmente matarlo…pero había algo más que llamo más su atención.
Karsi: Noto al heredero de los poderes de Caballero en ti, pequeña.
Como un intento de ataque a su bebe no nato, Raquel coloco una manos sobre su abdomen y Gines convoco la espada de su hermano preparado para luchar.
Gines: No tocaras a mi hijo.
Karsi rió antes esas palabras, sería un placer matar a aquel pequeño bastardo no nato, pero antes tenía pensado hacer otras cosas.
Karsi: Podría, pero prefiero ver como mueres y luego jugar con tu mujer hasta hacerla suplicar por más de mi.
Antes de que Raquel pueda detenerlo, Gines se lanza a por él en un acto de rabia y lo ataca cortando el amuleto de protección del demonio.
Karsi: Maldito Caballero.
Karsi esquiva por muy poco los golpes de Gines y le lanza él mismo una dura patada en el estomago que lanza a Gines lejos de ellos.
Raquel observa la escena con el corazón encogido hasta que sin saber como, una espada aparece a su lado.
Raquel: ¿Pero que…?
Mayor: Raquel, usa esta espada sagrada, es la espada del Caballero Legendario, la espada que pertenece a la familia de Gines desde hace siglos y que ahora tu, al tener sus poderes, posees.
Raquel observa la espada, su empuñadura de oro la hacen tan bella como mortífera.
Raquel: Karsi es invencible.
Mayor: Ahora ya no, Gines le quito el amuleto de protección, podrás hacerlo, el mundo y tu hombre te necesitan.
Raquel ve al mayor desaparecer y mira a Gines tendido en el suelo apunto de recibir una puñalada mortal de Karsi.
Raquel: No…
Antes de darse cuenta de que esta pasando, un poder extraordinario la envuelve y ataca a su enemigo apuñalándolo con la espada justo en su corazón.
Gines la mira sorprendido mientras Karsi se tambalea gritando de dolor y unas llamas lo rodean haciéndolo desaparecer y convirtiendo a su peor enemigo en polvo.
Raquel, sonriente y debilitada por el abuso de poder, cae al lado de Gines cansada pero feliz de que todo haya acabado bien.
Gines: Se acabo cariño…
Raquel: Por fin, mi caballero y ahora…creo que me debes una vida llena de placer y alegrías.
Gines se acerca a ella con una picara sonrisa y roza sus labios con los de ella despertando el torrente de pasión que habita dentro de los dos.
Gines: Eso, mi dama, no puedo esperar para mostrártelo como te mereces.
Y sin una palabra más, se transportan a su casa, seguros de que sea cual sea el peligro, nada podrá vencerlos estando unidos.
FIN
sábado, 3 de julio de 2010
El Caballero de la Rosa: Capitulo 31
Capitulo 31
Todos observaban a Gines, tendido en el suelo mientras su cuerpo perdía el brillo que le había iluminado con el corazón de su hermano.
Raquel: Gines…amor, despierta.
Gines permanecía como dormido y todos pensaron lo peor mientras Raquel notaba una solitaria lágrimas caer de su mejilla.
Raquel: Gines…no puedes abandonarnos…a mi y a nuestro bebe…
Como si de una orden se tratara, esas palabras despertaron a Gines, que sonrió a su novia y la introdujo en sus brazos tiernamente.
Raquel: Gines…
Gines: Re…repítelo…
El corazón de Raquel salta de alegría mientras envuelve los brazos en su cuello y juguetea con su pequeña barba dándole pequeños besos.
Raquel: Que vamos a ser papas y tendremos un pequeño o pequeña caballerita dentro de poco.
Gines: Te amo…
Sus palabras la llenan de alegría mientras él la funde en un beso tan sensual como tierno.
Nicolae: Gines…que hacemos con tu hermano.
Gines rompe su beso pesadamente y mira el cuerpo de Santos que yace no muy lejos de él.
Gines: Llevadlo con mis padres…se merece eso por lo menos.
Nicolae asiente y desaparece mientras Eli se marcha sin hacer mucho ruido dándoles la privacidad que necesitan mientras Gines sube a Raquel a su cuarto.
Raquel: Ahora…¿estas bien?
Gines: Si amor, además tengo los poderes de Santos, Karsi no tiene opción.
Raquel: Lo venceremos juntos, Gines.
Gines: Si, lo haremos y tendremos a nuestro bebe.
Karsi: Yo no estaría tan seguro…
Los dos se giran para ver al malvado Karsi enfundado con su espada y listo para la batalla final.
Karsi: ¿Listos?
Raquel y Gines se miran antes de levantarse e invocar sus poderes, estaba decidido…
En ese amanecer se acabaría todo.
