Buscar este blog

sábado, 12 de febrero de 2011

PDG-Capitulo 12

Capitulo 12

La paz de la casa Elizondo se vio turbada cuando el movil de Carolina comenzó a sonar despertandola a ella y a su hermana, Yurena en medio de la noche.

-¿Pero quien es a estas horas?

-Es…

Carolina miro el nombre en el movil, era Erik y por alguna razon que ella no llegaba a entender, tenía la necesidad de coger el telefono y saber que pasaba.

-¿Erik?

-Carol…te necesito.

Su voz parecía apagada y a la vez urgente, el corazón se le rompió cuando escucho pequeños sollozos que venían de él y la necesidad de abrazarlo se abrió paso en ella como un huracán.

-¿Dónde estas?

-En el hospital, han disparado a Gines.

Carolina se puso una mano en la boca para evitar el gemido de sorpresa que salia de ella ¿Gines herido? Esto se ponía peor por momentos.

-Esta bien, ire enseguida.

-Gracias.

Casi a la fuerza, se obligo a colgar y vestirse a toda velocidad mientras Yurena la miraba intrigada, pero ni siquiera se fijo en eso, su preocupación era ¿Cómo iba a decirselo a Raquel?

-¿Qué haces, Carolina?

-Era Erik Reyes, han disparado a Gines.

Yurena no necesito nada más para salir de la cama e imitar a su hermana, las dos sabían lo importante que era Gines para Raquel y que las iba a necesitar más que nunca.

Raquel estaba despierta cuando alguien golpeo su puerta, se había despertado unos minutos antes por una pesadilla donde Gines le decía que la odiaba y que no volvería a tener nada con ella nunca más.

Luego todo desaparecía y ella se quedaba sola, gritando su nombre.

Se levanto aún asustada por la soledad de su sueño y se puso la bata de seda antes de abrir la puerta encontrando a sus hermanas vestidas y con caras largas, lo que nunca era nada bueno.

-¿Qué pasa?

Carolina entro en el cuarto seguida de Yurena y las dos arrastraron a Raquel hacia la cama haciendo que se sentara mientras intentaban formar las frases correctas en su mente.

-Chicas vamos, soltadlo.

-Raquel hace unos minutos me llamo Erik Reyes.

Eso no sonaba nada bien, solo había dos razones por las que Erik llamaría a Carol, para poner más condiciones sobre sus tierras o para…

De repente, un mal presentimiento hizo que agarrara más la fina bata a su pecho y mirara a sus hermanas en busca de la negativa.

Por favor, que sea por las tierras o cualquiera de esas tonterias.-grito en su mente.

-¿Y? ¿Qué te dijo?

Yurena suspiro sabiendo que su hermana pequeña no podría seguir adelante con su relato y tomo el control de la situación mientras cogía de las manos a Raquel y las bajaba a su regazo.

-Cariño, dispararon a Gines.

Raquel giro su cabeza a su hermana mayor mientras escuchaba su corazón romperse en mil pedazos.

-¿Cómo? Dios dime que no esta….

Carol acarició la cara de su hermana y la forzó a mirarla mientras los ojos se le llenaban de lágrimas.

-Erik no me dijo nada de eso ¿vale? No pienses en eso.

Pero no pensarlo no era tan facil, estaba tan asustada que sus hermanas tuvieron que ayudarla a vestirse y a salir hacia su coche en busca de noticias.

Tenia que saber que estaba pasando, si Gines moría y seguía pensando que ella era lo peor…

No podría perdonárselo nunca.

Carolina abrazo a su hermana mientras Yurena abria la puerta principal de la casa Elizondo cuando alguien las hizo detenerse en medio de la entrada.

-¿Dónde creéis que vais?

sábado, 5 de febrero de 2011

PDG-Capitulo 11

Capitulo 11

Gines y Erik rodearon la casa para encontrar alguna manera de entrar en ella sin tener que alertar a los que ya estaban en su interior.

-Gines, ahí arriba.

Entonces lo vio, una ventana que daba justo al lugar donde escuchaban los gritos de su hermano.

-Rapido, subamos.

Erik asintió aun no estar seguro de que era eso lo que debían hacer, nunca ha sido de peleas y la verdad, no tenía ninguna idea de empezar ahora.

Pero era su hermano y no dejaría que otro ser querido pasara ante sus ojos.

Al llegar a la ventana, vieron a dos tipos atizando a su hermano como si este fuera papel, tenía la cara ensagrentada y parecía muy débil.

-Hijos de puta…

Erik miro a Gines tensarse como el acero mientras perdía el control que lo caracterizaba y golpeaba el cristal.

-¿Quiénes sois?

-¿Gines?

-¡Matadlos!

Gines corrió como una exhalación hacia su hermano golpeando a los dos tipos que lo tenían atado y mirando a Sergi con una ferocidad que lo asusto.

-¿Estas bien?

-Si…un poco magullado.

Erik apareció dándole un pequeño apretón a su hermano y le desato las cuerdas mientras Gines paseaba la mirada por el cuarto, la voz que había gritado que los matara no estaba en ningún lado, pero lo más raro es que…

Parecía voz de mujer.

-¡Idiotas!

La puerta se abrió de par en par rebelando a Marisa tras ella, la amante de su hermano, la cantante de aquel burdel…

La mujer del mayor traficante de armas del país.

-¿Marisa?

-Debí matarte cuando pude.

Sergi noto su mundo romperse en pedazos cuando le dijo aquellas palabras, la había amado más que a su vida, estaba dispuesto a darlo todo por alejarla de su marido y ella…

Solo buscaba matarlo.

-Zorra.

-No pensarías que me quedaría con algo como tu ¿no?

Esas palabras le arrancaron unas lágrimas, mucho más dolorosas de lo que estaba dispuesto a admitir.

Sin pensar en lo que hacía, se levantó y se lanzó a por ella agarrándola del cuello y empujándola a la pared con una expresión feroz en su cara.

Apretó sus manos alrededor de su cuello, deseando matarla, deseando deshacer todo el daño que su relación había hecho a su familia.

-Debiste creer a tu hermana.

Su corazón se rompió cuando recordó la advertencia de Eli sobre ella, debió creerla, su pobre hermana creía que era un pobre diablo antes de morir.

Pero estaba dispuesto a cambiar las cosas, de una vez y para siempre.

-Podría matarte, es más, me encantaría, pero Gines y Erik no se merecen más daño por mi culpa y como decía Eli, ni siquiera vales tanto la pena.

-Ella era igual.

Sergi apretó aún más su agarre y la miro tan ferozmente que habría podido congelar el infierno.

-Tu no le llegabas ni a la suela del zapato porque ella por lo menos quería a esa persona.

-¡Quitale las manos de encima!

Los hermanos se giraron para ver a Osvaldo Rios allí con una mirada aterradora y armado con una pistola.

Todo pasó muy deprisa para la vista de Sergi, solo vio a Osvaldo apuntarle y disparar y escucho un ruido sordo en el suelo.

Cuando recobró el control, vio a Gines tendido en el suelo mientras Osvaldo se iba con su mujer, Erik empezaba a soltar barbaridades por su boca y…

Un abundante charco de sangre que rodeaba a su hermano mayor.

-No…¡Gines!

miércoles, 19 de enero de 2011

PDG-Capitulo 10

Capitulo 10

El triunfo de los Reyes era el principal dolor de cabeza de Roman, no sabía como pero debía deshacerse de ellos cuanto antes.

Esa fortuna ya tenía un dueño y era él.

-Bastardo, tengo que matarlos.

Su amigo y compañero de juergas, Osvaldo lo miro con el ceño fruncido mientras la idea se hacia en su mente.

-Oye y porque no me los dejas a mi y tu te dedicas a conquistar a esa vieja de Dolores.

La mera idea lo asqueaba, tener que besar o tocar a esa mujer…casi se desmaya de solo pensarlo.

-No me lo recuerdes…

Osvaldo rió llevándose como respuesta un golpe en el ojo de Roman, no quería bromas, lo importante era la fortuna.

-Matalos, en especial a ese Gines.

-¿Por qué la importancia?

-Me robo a Raquel y yo le voy a robar la existencia.

Osvaldo tragó saliva mientras entendía lo que Roman quería, no quería una muerte sin más, quería una lenta y muy dolorosa.

Entre tanto, en el centro de modas, Carolina luchaba por no reir mientras veía a Erik siendo arrastrado a todos los lugares por Omar.

Parecía un niño perdido rodeado de cajas y esa carita…la estaba encantando demasiado.

-Oye Omar, ¿Por qué no me dejas a Erik y vas a ver a Patricia antes de que destroce más el encaje?

-¿¡Que!? ¡Mi encaje! Ahora vuelvo guapo no te muevas.

En cuanto se marcho, Erik solto un suspiro aliviado y miro a su acompañante con una sonrisa.

-Gracias.

-No hay de que.

Se miraron a los ojos y antes de saber que estaban haciendo, ya estaban comiéndose a besos en el almacén.

Sergio estaba tan metido en su trabajo, que al salir de la oficina no se dio cuenta con quien se había topado.

-Perdone…

-Sergi soy yo ¿no me reconoces?

Sergio levanto la mirada para ver a Marisa Flores, su gran amor, mirándolo con repentino interés y recordó las palabras de Gines.

Solo quiere chuparte la sangre y el dinero.”

-Oye…¿quieres tomar algo en mi casa? Vivo aquí mismo.

Hipnotizado por su mirada, solo atino a asentir, por él podía chupar la sangre, el dinero y todo lo que ella quisiera.

El sueño tendría que esperar hasta bien entrada la noche.

-Gines para hombre.

-¿Cómo que pare? Tu hermano no aparece ¿Cómo quieres que pare?

Eran las tres de la mañana cuando Gines y Erik se habían decidido a ir a buscar a Sergio, no estaba en el club y no contestaba a su móvil.

-Vale, te entiendo y también estoy preocupado ¿pero no ves que nos vamos a matar?

-El único muerto será él, cuando lo encuentre.

Erik suspiro mientras pasaban por la zona comercial y se acercaban sus oficinas donde ahora Sergio trabajaba cuando vieron su coche.

-¿Ves? Estara trabajando.

-No creo…ahí están los matones de Osvaldo.

Los jóvenes aparcaron cerca de ellos para poderlos observar cuando escucharon un grito que venía de la parte interior de la casa.

-Mierda, le están haciendo algo.

-Vamos.

Gines intento bajar antes de que Erik lo detuviera y lo mirara seriamente.

-Es una locura, nos mataran.

-No lo dejare ahí.

Erik suspiro y bajo del coche con Gines acercándose a aquellos hombres…si, la noche se antojaba muy larga y con un mal final…

domingo, 16 de enero de 2011

PDG: Capitulo 9

Capitulo 9

Pocos días después, Gines había cumplido su palabra, tenía las tierras divididas en dos y una enorme casa que se veía desde la casa Elizondo.

Una casa que Raquel no dejaba de mirar…

Desde su desencuentro con Gines, había hecho verdaderos meritos para contenerse y no ir a verlo estando tan cerca, pero entendía que él no estaba preparado para ella.

Todavía no, por lo menos.

Así que se pasaba el día trabajando y mirando los previos, esperando su oportunidad, porque si algo tenía claro es que debía arreglar sus problemas con él.

Gines por otra parte…tenía otros muchos problemas.

No solo debía adaptarse a sus nuevos negocios y adueñarse de otros muchos, tambien debía evitar ciertas miradas y controlar a sus hermanos para que la fortuna creciera aún más.

-Gines…no se como vamos a llevar todo esto.

La verdad es que ni siquiera él lo sabia, solo quería seguir adelante por su hermana y para demostrar al mundo que unos pobres obreros también sabían ser honrados con dinero.

-Vamos a ver…Erik, ve a la tienda de modas y habla con Omar a ver en que puede ayudar y tu Sergio a la empresa, terminaste tus empresariales antes de morir papa y mama así que podras manejarlo.

-¿Y tu?

-Yo me encargo de la casa y los animales, me llevare a los trabajadores a que me enseñen la zona.

Una vez divididas las tareas, los jóvenes se marcharon a hacerlas aprovechando que todavía era de día.

-Hola…¿Omar?

-¡Hola! Que guapo eres ¿nombre?

Erik se sintió extraño mientras aquel joven lo observaba de arriba abajo como si fuera una escultura o estuviera buenísimo, cosa que no discutía.

-Soy Erik Reyes y….

-¡Ah! El nuevo jefe, bienvenido, soy Omar, artista de moda.

Erik se vio arrastrado por toda la tienda con aquel joven loco y empezó a temer que nadie pudiera sacarlo de allí cuando terminara el día.

-¡Mira, Carolina! ¡Hola Carol!

Si, definitivamente, no iba a salir de allí con vida.

Sergio escucho aquel ascensor abrirse al mismo tiempo que veía una inmensa melena rubia entrar.

Era Yurena, genial.

-Reyes.

-Yurena.

El silencio era incomodo entre los dos, Sergio sentía la extraña necesidad de pasar su mano por aquel pelo mientras que Yurena intentaba no centrar su mirada en los oscuros ojos de aquel joven.

Cuando la puerta volvió a abrirse Yurena salió a toda prisa mientras la intensa mirada de Sergio la seguía a todos lados.

En cuanto a él...sabía que al final del día necesitaría una gran ducha de agua helada.

Gines cabalgo con su caballo, un pura sangre negro, fuerte, joven y que ninguno en la hacienda Elizondo había conseguido domar.

Solo él.

Su caballo paro en los previos, desde donde se veía perfectamente la casa Elizondo y por un momento se permitió imaginar a Raquel allí, con los animales, cuidándolos o riéndose con su abuelo, don Martín.

-Ojala pudiera cambiar el tiempo.

-No podemos, pero podemos cambiar el futuro.

Gines miro a la roca donde una nube tapaba el aspecto de la joven que se escondía tras el, aunque Gines ya sabía quien era.

Era Raquel, que se acercó a él sonriendo y con una pequeña flor entre sus dedos, unos que él se moría por besar.

-No importa lo que hagas Gines, no podrás separarte de mi.

Sin más se acerco a él y lo beso, despertando a su bestia dormida y apoderándose de sus labios con todo lo que tenía dentro de él.

Tenía razón, no podría luchar contra ella y eso iba a acabar siendo su perdición.

miércoles, 12 de enero de 2011

PDG-Capitulo 8

Capitulo 8

-¿Me esta diciendo que todo esto es de Eli?

Benji asintió dándole a Gines los papeles que, por ser familia directa de la hereda ya fallecida, le convertían, a él y a sus hermanos, en dueños y señores de toda la fortuna Elizondo.

-Una cosa más señor Reyes.

-¿Si?

-Tendrá que disponer si quiere que las señoritas Elizondo vivan en esa casa o que la desalojen para tomar posesión de ella.

Gines miro atontado al notario que se marchaba sin más, dejando en sus manos todo el peso de una decisión que no estaba seguro de tomar.

¿Qué debía hacer? Una parte de él quería echar de su casa a Raquel, dañarla y hacerle lo mismo que ella le había hecho a él pero por otra parte…

No podía, la amaba y eso no iba a cambiar porque ella hubiese decidido esto.

-¿Qué haremos Gines?

-Vamos a la casa Elizondo, se acabo el esconderse.

Erik y Sergio miraron a su hermano mientras este se montaba en su camioneta, era hora de demostrar que si a ella no le importaba su vida, él haría lo mismo…

O por lo menos, lo intentaría.

Raquel había pasado las últimas dos horas llorando en su cuarto pensado lo estúpida que había sido.

Sus hermanas le habían contado todo acerca de su padre y de Eli, su venganza era un error, una mentira…

Algo que ella no quería hacer y no se había dado cuenta de ello hasta que fue demasiado tarde.

Ni siquiera se había percatado de lo sentía por él realmente hasta que lo había perdido, comparado con eso, lo demás parecía tan pequeño.

-¡Que haceis aquí!

-He venido a reclamar mis derechos, señora.

Raquel escucho la voz de Gines desde su salón y su corazón se acelero al instante, venía…¿Por qué venía?

Al morir Eli, ellos son herederos de todo.

Eso le habían dicho sus hermanas y ahora tenían que afrontar el hecho de que ellos era mucho más poderosos y gracias a ella, podían arruinar su vida.

-¡Peones maleducados!

Raquel se puso su chaqueta y bajo las escaleras intentando evitar una tragedia que sin saberlo había provocado.

-Gines por favor, calmate.

-Lo siento Carol, pero solo quiero deciros la verdad, sin rodeos.

Las hermanas sujetaban a su madre cuando Raquel apareció en las escaleras clavando su mirada en Gines.

-¿Qué pasa?

-¡Estos bastardos!

-Señora por favor, un respeto.

Erik se interpuso entre su hermano y Dolores y calmo el ambiente antes de que Gines se viera forzado a apartar la mirada de la cara sonrojada por las lágrimas de Raquel y dijera aquello que había decidido.

-Como nuevo dueño, he decidido, que no os vamos a echar, podreis vivir aquí y seguiréis como siempre pero…

-¿Pero?

Yurena ya no sabía que esperarse de estos tres hermanos, por mucho que Sergio no dejara de mirarla.

-Podremos unos previos y a mitad de las dos tierras para poder vivir cada uno por su lado.

-¿¡Dividir mis tierras!? ¡Jamas!

Gines la miro duramente, una mirada que Raquel nunca pensó que saldría de un hombre como él.

-No es una proposición señora, es una orden.

Sin más se marcho con miradas sorprendidas de todos los presentes, sus hermanos lo siguieron rápidamente, pero no tan rapidos como Raquel.

-¡Gines! Oye…yo…

-Lo dejaste muy claro, no necesito más.

-Me equivoque, creí que…

-Ya me da igual Raquel, no volveré a confiar en ti.

Notilla!!!!!!!

HE VUELTO!!!!!!!!!!!!!!!!!

Antes de nada, deciros que siento haberme ido sin decir nada pero la verdad es que entre el trabajo y la falta de inspiracion, la cosa fue a menos y tuve que dejarlo por un tiempo.

Pero ahora estoy lista para volver, como no, terminando lo que deje a medias.

Gracias a todos por estar ahi porque sin vosotros, soñar no sería posible.

Disfrutad!!!!!!!!

lunes, 11 de octubre de 2010

Pasion De Gavilanes: Capitulo 7

Raquel Elizondo no tenía muy claro lo que estaba haciendo cuando entro en la pequeña habitación que ocupaba Gines en la casa.

¿Era esto lo que de verdad quería?

Su cabeza le decía que si, pero en algún lugar de su inconsciente corazón, una vocecilla gritaba que no lo hiciera.

Gines la encontró allí e involuntariamente su corazón salto de alegría, quería verla y estrecharla de nuevo contra sus brazos.

Quería devorarla y recorrer cada centímetro de su cuerpo con sus labios hasta quedar lleno de ella.

-¿Raquel?

Raquel dio un salto al escuchar su voz, cuando se giro se quedo sin habla mirando su cuerpo.

Estaba cubierto de polvo y sudor por el trabajo, pero a ella le resultaba lo más excitante del mundo.

Y eso la hizo arder.

-Hola…

-¿Quieres algo?

A ti, contesto su mente.

Ella tuvo que recordarse varias veces porque estaba en ese lugar, a pesar de que lo único que quería era tirar a Gines a la cama y hacerle el amor una y otra vez, no podía.

Tenía que destruirlo no enamorarse de él, ¡Maldita sea!

-Si, tenemos que hablar.

Gines se sentó en su cama y la llamo para que se sentara a su lado, cosa que hizo, pero pudo percibir en ella algo que pensaba había desaparecido.

Frialdad.

-¿Y bien?

-Quiero que quede claro que el beso no significa nada, mi prometido esta por aquí y no quiero que sepa que ando besuqueándome con los empleados.

Gines la miro durante unos minutos para luego levantarse y abrirle la puerta, en sus manera no había ningun enfado pero su mirada decía cosas muy distintas.

Raquel se rompía por dentro pero se levanto mostrando su frialdad y le sonrió como si acabaran de tener una charla normal.

-¿Sabes porque te bese, Gines?

-No.

-Porque así fue como seguramente tu hermana engatuso a mi padre.

Gines no pudo contestar al quedar helado por sus palabras mientras ella se marchaba por la puerta.

Así que todo era por eso, de ahí su interés en él, el trabajo, todo y el muy imbécil se había enamorado de ella como un gilipollas.

No pudo evitar que el dolor se apoderara de él y resurgiera en forma de lágrimas, nunca debió confiar en ella.

Raquel entró a su cuarto con la respiración acelerada y aguantando las ganas de llorar cuando vio a sus hermanas paradas delante de ella.

-¿Qué pasa?

-Oh dios, dime que no lo has hecho.

Fuera lo que fuera lo que iban a decirle, Raquel tenía la impresión de que aquella conversación no terminaría nada bien para ella.

sábado, 2 de octubre de 2010

Pasion De Gavilanes: Capitulo 6

Fue un día como otro cualquiera cuando Yurena vio los papeles oficiales sobre el testamento de su padre.

Testamento que declaraba a Elizabeth Reyes como única heredera de su fortuna, exceptuando la casa que sería de uso exclusivo de sus hijas.

-¿Cómo que la fortuna irá a manos de la familia de esa mujer?

El notario miraba a la joven Elizondo con total serenidad mientras sacaba los papeles de Rafa Elizondo.

-Lo siento señorita, pero su padre dejo esto a esa mujer y al no estar ella, los hermanos de la joven dispondrán de todo el dinero que su padre dejo.

Yurena sentía una mezcla de enfado y curiosidad cuando salió de aquella oficina, sabía que su padre no era un imbécil para dejar su fortuna en manos de gente estúpida…

Y tenía mucha curiosidad de saber que tenía de especial Elizabeth Reyes asi que hizo lo único que podía.

Fue a ver al viejo hombre que guardaba el bar donde su padre y Eli habían estado miles de veces según había descubierto.

-Lo siento Yurena, no quería esconderos nada pero tu padre se veía tan feliz.

Yurena miro al hombre, viejo amigo de su padre y de toda la familia mientras tomaba su café e intentaba comprender la situación.

-¿Qué quieres decir?

-Cada vez que tu padre estaba con Eli era un hombre nuevo, reía, disfrutaba de la vida, parecía el Rafa de siempre.

-¿Le hacia feliz?

-Mucho Yurena, era una buena mujer que se había enamorado de él, mira esta foto.

Yurena observo la foto de su padre y Eli, en el aniversario de Benji, el hombre con el que hablaba y la verdad la golpeo como un tornado.

Su padre era feliz con aquella mujer, mucho más de lo que lo había sido con su madre.

-Tu padre…no amaba a tu madre, ya no, pero os adoraba a vosotras e intentaba prepararos para que también aceptarais a Eli.

Yurena no se dio cuenta de que lloraba hasta que una lágrima cayo en aquellos papeles, todo era verdad.

Eli era una buena mujer y su familia no merecía pagar ninguna venganza.

-Gracias Benji.

Finalmente se marcho de aquel lugar en busca de sus hermanas, Carolina no tenía ninguna intención de vengarse y hasta se había hecho amiga de Gines.

Pero Raquel era un asunto totalmente distinto y según ella sabía su hermana no tardaría en arrastrar a Gines por el suelo como si fuera basura.

Solo el mero pensamiento hizo que Yurena corriera por las calles, tenía que llegar antes de que su hermana cometiera un error, justo cuando doblaba la ultima calle su móvil sono…era Carol.

-Dime hermana.

-Creo que a Raquel le gusta de verdad Gines.

Eso la dejo confusa a un nivel mayor de lo que iba a admitir, sospechaba que le interesaba pero por la seriedad de Carolina, que jamás estaba seria, sabía que era algo mucho peor de lo que pensaba.

-¿Qué?

-No me preguntes como lo se, mejor corre y ayudame a detenerla antes de que el orgullo la sobrepase y cometa una locura.

-¿Qué locura?

-Ha ido a hablar con Gines y Roman esta a punto de llegar, creo que va a terminar con su plan por que esta confusa y no puede afrontar lo que le pasa con Gines.

¿Pero que se había perdido en tan poco tiempo?

-¿Crees que esta enamorada?

-Si, nunca la vi tan rara como ahora y…creo que es mutuo.

Uh oh…ahora si debía correr para detener a su hermana antes de que fuera demasiado tarde.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Pasion De Gavilanes: Capitulo 5

Por la noche Gines volvió a casa algo agitado, el beso con Raquel había despertado en él instintos que no sabia que tenía.

La deseaba, quería hacerla suya fuera como fuera.

Pero sabía que no podría nunca, él era un pobre peón y ella una preciosa princesa que esperaba a alguien mejor para hacerla su mujer.

-Esto es culpa tuya Eli...

Recordando a su hermana tambien recordo aquella conversacion que tuvieron hace tanto tiempo sobre el amor.

-Hermanito, alguna vez encontrarás a alguien a quien no podrás olvidar.

Gines empezaba a preguntarse si eso le pasaba con Raquel o simplemente era un loco demente en busca de una noche de sexo.

Solo sabía que necesitaba probar a esa mujer...aunque solo fuera una vez...


Raquel volvía a su cuarto tras una cena con su madre y sus hermana y el nuevo tema principal de conversación, la busqueda de un marido para ella.

Carolina había sido la unica en recomendar que la dejaran hacer su vida tranquila y que ya encontraría a alguien.

Pero Yurena y su madre se empeñaban en que necesitaba uno cuanto antes, Yurena por los negocios y su madre por las habladurías.

De hecho ya tenía como candidato a Roman Ramirez.

El chico era guapo, joven, moreno y musculado era todo lo que una mujer podía querer, una menos Raquel.

Roman era un tipo impulsivo, peligroso y muy celoso, por lo que Raquel sabía y ella no quería nada con él.

Pero estaba claro que no lo iba a decidir ella.

-Tranquila hermana, mama dirá lo que quiera pero tu tienes la ultima palabra.
-No se...
-Encontraras el amor Raquel, ya lo verás, un día llegara alguien, te dara un beso que te dejara embobada y sin saber que hacer y te darás cuenta de que estarás enamorada.

Raquel miro a su hermana durante varios minutos antes de darse cuenta que ella había pasado por todo eso esta tarde...

Besando a Gines.

-Genial...

Se había enamorado de la persona que debía destruir, simplemente genial.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Pasion De Gavilanes: Capitulo 4

En los días siguientes, Gines se acostumbro a la casa y a la gente con la debía convivir y trabajar mientras lidiaba con la incomodidad de Sergio y los problemas de Eric.

-Eva, mi hermano me vuelve loco.
-Tranquilo hijo, es joven y hace locuras.

Gines suspiro a la mujer mientras comia de su plato, su hermano se había metido en una pelea por una mujer que no valía la pena.

-Pero Eva no sabe que no puede hacer esto, que quiere ¿acabar como Eli?

Eva suspiro ante el malestar del joven, en el poco tiempo que llevaba aqui, Gines se había convertido en un hijo para él.

-Tranquilo, estara bien.
-Eso espero.

Carolina que había escuchado todo entro en la cocina con una sonrisa sentandose al lado de Gines para comer.

-Señorita Carol...
-No Eva, no puedo comer con gente tan estirada.
-Por eso come con los pobres.

Los tres se rieron y comieron tranquilamente cuando Raquel entro en la cocina y los miro sorprendida.

-Que bien os llevais.
-Claro hermana, ¿que esperabas?

Raquel la miro intrigada y le hizo un gesto a Gines para que la siguiera, gesto que él enseguida entendió y siguió.

-Ahora vuelvo.

Gines siguió a Raquel hasta la cabaña donde descansaba para encontrarsela sentada en la cama esperandolo.

-¿Que pasa?
-Nada, solo quería hablar a solas.
-Señorita...
-Shht...

Raquel se acercó a él y le acarició el pecho haciendo que cerrara sus ojos para sentir el tacto y notó la explosion de pasión salir de él.

Y entonces ella se acercó y lo beso profundamente mientras acercaba más su cuerpo al de él, Gines solo pudo responder rodeandola con sus brazos y profundizando el beso aguantando su espalda con la pared.

Sus lenguas se rozaron peleando por el control hasta que Raquel dejo que Gines la llevara provocandole mil sensaciones que nunca pensó que alguien como Gines podría provocarle.

Cuando el beso termino, ninguno de los dos fue capaz de reaccionar, sus respiraciones estaban agitadas y sus miradas entrelazas.

Finalmente Raquel solo pudo salir corriendo, esto se complicaba...y mucho.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Pasion de Gavilanes: Capitulo 3

Esa noche Gines volvió a casa bastante contento, tenía trabajo, la oportunidad de conocer a aquella familia y se había topado con una verdadera mujer.

-No se porque lo haces Gines, es una perdida de tiempo.

Sergio así lo pensaba mientras Eric le daba la razón a Gines en lo de conocer a aquella familia, tenía la curiosidad de saber si su hermana se había arriesgado por algo o había hecho el idiota.

-Dejame Sergi, yo no te digo nada cuando tu estas con Marisa.
-Eso no tiene nada que ver.
-¿A no?

Sergio se levanto sin terminar de cenar dando un portazo mientras Gines suspiraba y Eric recogia su parte.

-Crees que valdrá la pena.
-Creo que necesitamos esto para dejar que la herida cure.

Eric asintió y siguió con su limpieza mientras Gines miraba la foto de los cuatro en el salón, necesitaban cerrar ese capitulo de su vida, para siempre.

Al día siguiente cuando llego a la hacienda Raquel le esperaba en la puerta y otra vez, le paro la respiración con una sola mirada.

-Buenos días Gines.
-Buenos días.

Raquel sonrió, seductoramente a su parecer y lo condujo al terreno donde tenía que trabajar.

-La idea es hacer una casa para mi.
-Sería como vivir con tu madre pero con tu independencia.
-Exacto, tenemos tanto terreno, que lo mejor es hacer tres casas y cada una haga su vida, pero siempre cerca de nuestra madre.

Gines sonrió y empezo a pensar en como le haría su casa, pensaba en algo delicado y fino como ella pero con un toque de salvajismo.

-Vale, tengo una idea.
-Genial, te dejare trabajar y ya hablamos luego.

Raquel se acerco a él y le dio un beso en la comisura de los labios mirando como él cerraba los ojos para saborear el momento, igual que pocos segundos depués haría ella.

-Hasta luego.
-Adios.

Lo tenía en la palma de su mano...

jueves, 16 de septiembre de 2010

Pasion de Gavilanes: Capitulo 2

A la mañana siguiente, Gines llego a la gran casa de las Elizondo, no le extrañaba que tardara tan poco en saber donde vivian.

Eran muy poderosos y ricos.

Pero ahora eso no le importaba, tenía que saber quienes eran para ver de que clase de hombre se había enamorado su hermana.

Sergio pensaba que eran malas personas, avariciosas en busca de dinero mientras Eric prefería no opinar sobre el tema.

Gines era del pensamiento de que necesitaban pruebas para todo y por eso estaba allí, dispuesto a buscarlas.

Acercandose a la casa, se encontro con Eva, el ama de llaves, que le animo a pasar.

-Vengo a buscar empleo.
-¿Empleo?
-Si, se que buscan un peón de obra y yo soy peón.

Eva le sonrió y le hizo esperar mientras llamaba a la dueña de la casa para que lo recibiera, así que por fin podría conocer a alguien de la familia de Rafael Elizondo.

-¿Usted busca trabajo?

Gines siguió la voz que le llamaba cuando se encontro de repente con una mujer que le robó el aliento...

Alta, morena, guapisíma, era el sueño de cada hombre viviente y lo estaba mirando directamente a él.

-Eh...si, soy Gines Reyes.
-Raquel Elizondo, y dices que eres ¿peón?
-Si.
-Bien, estoy buscando uno para construir un establo nuevo para mis caballos.
-Oh, soy especialista en eso, he trabajado con mi padre y mi hermana mucho tiempo.

Al nombrar a su hermana Gines sintió una punzada de dolor que pronto aparco pero que no paso desapercibida a los ojos de Raquel.

-¿Hermana? No sabía que las mujeres hicieran esos trabajos.
-Si, murió hace unos días y era fantastica.

Raquel no creía en las casualidades, hasta ese mismo día pero ahora empezaba a pensar que aquel joven que la estaba volviendo loca tenía algo que ver con su venganza.

-Bien...empezaras mañana ¿te parece bien?
-Claro...hasta mañana.
-Hasta mañana.

Gines se marcho extrañamente excitado, esa mujer había despertado en él el deseo con sus curvas y la forma de sus labios al sonreir, tenía que saber quien era.

Mientras Raquel se sento en la salita pensando cuando vio un pequeño medallón en el suelo donde antes había estado el chico, corriendo intento alcanzarlo sin llegar a tiempo.

Entonces la curiosidad fue mayor y lo abrió para ver una foto de cuatro jovenes y la inscripcion "hermanos", Raquel enseguida reconocio a la joven, la había visto con su padre un par de veces.

-Es él...

Y a pesar de lo mucho que había despertado en ella ese hombre, iba a destruirlo lentamente ¿como? de la misma manera que esa joven había usado a su padre, enamorandolo para luego dejarlo y que se dieran cuenta con que familia estaban jugando.

El juego acababa de empezar.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Pasion de Gavilanes: Capitulo 1

Gines era el mayor de los hermanos Reyes, había sido criado para proteger a sus hermanos contra todo por lo que no podía creer lo que le estaba pasando.

-Comisario, no puede ser mi hermana.
-Lo siento, Gines.

Le dolía el corazón de solo pensar en su pequeña hermana muerta, Gines no era capaz de reaccionar, era como si tambien hubiera muerto.

Decían que había sido un accidente, en el coche de Rafa Elizondo, un incendio lo llamaban, pero Gines sabía que no era así, al fin y al cabo...

Estaba en el coche con su amante.

Por mucho que Eli lo escondiera el siempre lo había sabido, siempre había sabido que estaba con un hombre casado y mucho mayor que ella, pero la hacía feliz y eso era todo lo que Gines quería.

Hasta ahora...

Toda su mente tenía una idea extraña de asesinato, alguien había calcinado el coche con ellos dentro, de eso estaba seguro, algun enemigo poderoso...su propia esposa...

Lo averiguaría...

-Debes irte, Gines.

Cuando llego a casa, miro a sus hermanos, Sergio y Eric, que miraban la television mientras peleaban por las palomitas.

Solo pudo sentarse a mirarlos como si todo el peso del mundo cayera sobre él.

-Gines tío ¿que pasa?
-Ha pasado algo.

Esa fue la señal para que sus hermanos se pusieran serios, algo iba realmente mal...

-¿Que pasa?
-Eli...Eli murio...

Eric miro a su hermano esperando a ver la broma, mientras Sergio enfurecía, sabía que iba a pasar, lo sabía.

-Mierda...¡Mierda! ¡Maldita sea!
-Estaba en un coche calcinado junto a Rafa Elizondo.
-¡Lo sabia!

Sergio salio de casa a toda velocidad mientras Eric aguantaba las ganas de vomitar imaginando el cuerpo de su hermana calcinado...no podía...

Mientras Gines pensaba en la manera de descubrir la verdad, costara lo que costara lo conseguiría.

Entretanto en la casa Elizondo, las hermanas Raquel, Yurena y Carolina, planeaban la venganza contra la familia de la zorra que les había quitado a su padre.

-Los destruiremos.

Esa fue la promesa y de lo unico de lo que estaban completamente seguras...

martes, 14 de septiembre de 2010

Pasion de Gavilanes: Prologo

Siempre habían sido cuidadosos en su relacion, Eli Reyes y Rafa Elizondo siempre habían cuidado que todo saliera como debería.

Pero habían decidido acabar toda la farsa que les rodeaba y contar la verdad de una vez para ser libres.

Rafa, un hombre adinerado, estaba casado con Dolores Elizondo y tenía sus pequeños tesoros, sus tres hijas, Raquel, Yurena y Carolina.

Eran la razón por la que Rafa no había sacado a Eli a la luz, pero ya estaba harto, necesitaba que ellas le entendieran y le apoyaran.

Mientras tanto Eli preparaba a sus grandes y temerosos hermanos, Gines, Sergio y Eric eran lo más parecido a unos guardaespaldas que había tenido y aunque a veces la molestaban se sentía muy orgullosa de ellos.

Aunque estaba segura que una vez que supieran que estaba embaraza la matarían y a Rafa seguro que tambien...


-Cariño lo haremos mañana por la noche.
-Tengo miedo de lo que pase cuando mis hermanos se enteren Rafa, o tu familia...
-No importa, cuidare de ti, lo prometo.

Eli lo abrazo fuerte contra ella, lo necesitaba más que nunca y ahora mismo agradecía poder tenerlo aunque fuera unos minutos.

-Tengo que irme, te vere mañana ¿vale?
-Vale, ten cuidado.
-Te quiero.
-Y yo a ti.

Rafa la beso tiernamente en los labios antes de subirse a su coche mientras Eli lo miraba con una sonrisa soñadora, sería feliz, por fin.

Pero todo cambio en un solo segundo...

Rafa fue sorprendido por un destello de luz que hizo que perdiera el control del coche y chocara contra un arbol.

-¡No, Rafa!

Eli corrió hacia él con el corazón encogido, llegando rapidamente al coche para verlo completamente inconsciente con la cabeza en el volante.

Cuando le tomo el pulso contemplo que había muerto.

-¡No!

Se acurruco a su lado abrazandolo sin querer saber nada del mundo ni darse cuenta de que el aceite del coche se estaba saliendo y había comenzado a provocar un fuego.

-Te quiero, Rafa...

Fueron sus últimas palabras antes de que las llamas los consumieran a los dos, quitandoles así su vida y su futuro en unos segundos...

sábado, 10 de julio de 2010

Notilla

Bueno como siempre, gracias a todos por leer la historia, es un placer saber que me leeis y os gusta, gracias.

Ahora tengo que deciros que me pasare un tiempo sin subir nada, por trabajo y porque estoy preparando una nueva historia lo mejor posible para vosotros.

Os dare una pista...

"Quien es ese hombre, que me mira y me desnuda, una fiera inquieta que me da mil vueltas y me hace temblar pero me hace sentir mujer..."

¿Adivinais? Seguro que si jajajaja

Besotes

El Caballero de la Rosa: Capitulo 32

Capitulo 32: Final

El viento se arremolino entre los tres mientras una sombra gutural se cernía sobre ellos.

Gines y Raquel unían sus manos en señal de que pasara lo que pasara, estarían juntos hasta el final.

Karsi los miro antes de centrar su mirada en Raquel, ella emanaba un poder que podía fácilmente matarlo…pero había algo más que llamo más su atención.

Karsi: Noto al heredero de los poderes de Caballero en ti, pequeña.

Como un intento de ataque a su bebe no nato, Raquel coloco una manos sobre su abdomen y Gines convoco la espada de su hermano preparado para luchar.

Gines: No tocaras a mi hijo.

Karsi rió antes esas palabras, sería un placer matar a aquel pequeño bastardo no nato, pero antes tenía pensado hacer otras cosas.

Karsi: Podría, pero prefiero ver como mueres y luego jugar con tu mujer hasta hacerla suplicar por más de mi.

Antes de que Raquel pueda detenerlo, Gines se lanza a por él en un acto de rabia y lo ataca cortando el amuleto de protección del demonio.

Karsi: Maldito Caballero.

Karsi esquiva por muy poco los golpes de Gines y le lanza él mismo una dura patada en el estomago que lanza a Gines lejos de ellos.

Raquel observa la escena con el corazón encogido hasta que sin saber como, una espada aparece a su lado.

Raquel: ¿Pero que…?

Mayor: Raquel, usa esta espada sagrada, es la espada del Caballero Legendario, la espada que pertenece a la familia de Gines desde hace siglos y que ahora tu, al tener sus poderes, posees.

Raquel observa la espada, su empuñadura de oro la hacen tan bella como mortífera.

Raquel: Karsi es invencible.

Mayor: Ahora ya no, Gines le quito el amuleto de protección, podrás hacerlo, el mundo y tu hombre te necesitan.

Raquel ve al mayor desaparecer y mira a Gines tendido en el suelo apunto de recibir una puñalada mortal de Karsi.

Raquel: No…

Antes de darse cuenta de que esta pasando, un poder extraordinario la envuelve y ataca a su enemigo apuñalándolo con la espada justo en su corazón.

Gines la mira sorprendido mientras Karsi se tambalea gritando de dolor y unas llamas lo rodean haciéndolo desaparecer y convirtiendo a su peor enemigo en polvo.

Raquel, sonriente y debilitada por el abuso de poder, cae al lado de Gines cansada pero feliz de que todo haya acabado bien.

Gines: Se acabo cariño…

Raquel: Por fin, mi caballero y ahora…creo que me debes una vida llena de placer y alegrías.

Gines se acerca a ella con una picara sonrisa y roza sus labios con los de ella despertando el torrente de pasión que habita dentro de los dos.

Gines: Eso, mi dama, no puedo esperar para mostrártelo como te mereces.

Y sin una palabra más, se transportan a su casa, seguros de que sea cual sea el peligro, nada podrá vencerlos estando unidos.

FIN

sábado, 3 de julio de 2010

El Caballero de la Rosa: Capitulo 31

Capitulo 31

Todos observaban a Gines, tendido en el suelo mientras su cuerpo perdía el brillo que le había iluminado con el corazón de su hermano.

Raquel: Gines…amor, despierta.

Gines permanecía como dormido y todos pensaron lo peor mientras Raquel notaba una solitaria lágrimas caer de su mejilla.

Raquel: Gines…no puedes abandonarnos…a mi y a nuestro bebe…

Como si de una orden se tratara, esas palabras despertaron a Gines, que sonrió a su novia y la introdujo en sus brazos tiernamente.

Raquel: Gines…

Gines: Re…repítelo…

El corazón de Raquel salta de alegría mientras envuelve los brazos en su cuello y juguetea con su pequeña barba dándole pequeños besos.

Raquel: Que vamos a ser papas y tendremos un pequeño o pequeña caballerita dentro de poco.

Gines: Te amo…

Sus palabras la llenan de alegría mientras él la funde en un beso tan sensual como tierno.

Nicolae: Gines…que hacemos con tu hermano.

Gines rompe su beso pesadamente y mira el cuerpo de Santos que yace no muy lejos de él.

Gines: Llevadlo con mis padres…se merece eso por lo menos.

Nicolae asiente y desaparece mientras Eli se marcha sin hacer mucho ruido dándoles la privacidad que necesitan mientras Gines sube a Raquel a su cuarto.

Raquel: Ahora…¿estas bien?

Gines: Si amor, además tengo los poderes de Santos, Karsi no tiene opción.

Raquel: Lo venceremos juntos, Gines.

Gines: Si, lo haremos y tendremos a nuestro bebe.

Karsi: Yo no estaría tan seguro…

Los dos se giran para ver al malvado Karsi enfundado con su espada y listo para la batalla final.

Karsi: ¿Listos?

Raquel y Gines se miran antes de levantarse e invocar sus poderes, estaba decidido…

En ese amanecer se acabaría todo.

lunes, 28 de junio de 2010

El Caballero de la Rosa: Capitulo 30

Capitulo 30

Raquel: ¡No!

Ese grito rompió la paz que habitaba en el jardín, Raquel observo como el cuerpo de Gines caía lentamente al suelo mientras su hermano se reía de él e intentaba sacar su alma.

La furia lleno sus ojos, desatando sus poderes y corrió hacia Santos con una velocidad impropia de ella para acabar asestándole un golpe y alejándolo de Gines antes de que se llevara todo de su alma.

Raquel: Te voy a destrozar…

A golpes lo alejo de Gines mientras Nicolae tapaba la herida de su amigo, aunque la verdad se veía muy mal y no sabia bien que hacer.

Raquel continuó golpeando a Santos, hasta que Eli se acerco y la detuvo como pudo, viendo la cara del joven ensangrentada.

Eli: Raquel para lo vas a matar.

Raquel se detiene lentamente mirando la cara del joven y le escupe antes de levantarse y mirar a Eli con una mirada amenazadora.

Raquel: Retenlo porque si Gines muere, lo matare.

Eli la mira asustada y asiente mientras la ve marchar, verdaderamente su poderes y el miedo de perder a Gines la llevan a hacer cosas que jamás había hecho.

Raquel se acerca a Gines cuando una ola de angustia la recorre se arrodilla a su lado acariciando los mechones de su pelo.

Raquel: Cariño, te pondrás bien…

Gines la mira mientras Nicolae sigue con la herida, la verdad, no parece que vaya a mejorar.

Nicolae: No se Raquel…eso no pinta bien.

Raquel: No digas eso…

Miro a Gines con una pequeña sonrisa mientras lo veía luchar por quedarse con ella mientras le acariciaba la cara, se negaba a perderlo, su corazón no lo resistiría.

“Necesita un corazón humano.”

Las palabras resonaron con fuerza en su cabeza mientras la idea le rondaba la mente y se giraba para mirar a Santos aún inconsciente en el suelo.

¿Qué mejor que dar la vida por su hermano el mismo que quiere matarlo?

Eli: Yo lo hare…quedate con Gines.

Raquel aparto la mirada y se concentro en Gines mientras Eli hacia su trabajo con Santos y le sonrió tiernamente.

Gines: Por lo menos estuve contigo un tiempo.

Raquel: Shht, lucha amor, hazlo por mi, se que puedes hacerlo.

Gines luchaba por respirar mientras la miraba a los ojos y escupía algo de sangre, Raquel lo ayudaba pero le estaba resultando muy difícil.

Y en ese momento la sala se ilumino con el corazón de Santos en la mano de Eli, se introdujo en el cuerpo de Gines.

Raquel: ¿Amor?

Y la mirada de Gines se perdió por completo dejando el peso de su cuerpo en el suelo…

¿Estaría realmente muerto?